Los árboles frutales son plantas permanentes, aunque unos duren más que otros (desde los 10 años que rinde el melocotonero al centenar de años de los nogales). Por ello los suelos deben ser profundos, con más de un metro de tierra antes de llegar a la roca madre. La mayoría de especies necesitan un buen drenaje para facilitar una dinámica vital efectiva, pero por esta misma razón se deben aportar nutrientes con más frecuencia que en los árboles no frutales. La aportación de humus VERMICUC® es una bunea solución para compensar las carencias nutricionales del árbol.
Las carencias de minerales en los árboles frutales provocan crecimientos deficientes y una fructificación defectuosa con deficiencias organolépticas y de volumen. Los componentes del suelo con carencias minerales se pueden volver insolubles, y cuando un suelo se vuelve insoluble, los pocos minerales que aún quedan no pueden ser aprovechados por el árbol. Cuando existe un exceso de minerales, los efectos son los mismos.
Un suelo bien compostado no necessita ningú aditivo, ni mineral ni químico, para ser fértil. Sólo en caso de descompensación o ausencia de mineralización recomendamos nuestro humus VERMICUC®, que aporta de una manera natural y equilibrada los componentes justos que necesita el árbol, y potencia las propiedades del propio suelo.
La acidez o basicidad del suelo depende de la concentración de iones ácidos o básicos que contenga, es decir, de su capacidad de oxidación. Un suelo neutro es aquel donde existe un equilibrio entre los iones positivos y los negativos. De esta manera obtendremos un suelo poco reactivo, que es el que requieren la mayoría de árboles.
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