La hipótesis más aceptada sobre la llegada de los olivos a la península es la que la relaciona con el comercio de los fenicios, que la trajeron desde la costa oriental del Mediterráneo. Viven bien en terrenos calcáreos, les gusta la luz y no necesitan riego.
Para cultivar olivos es indispensable tener una buena tierra rica en nutrientes, como los que aporta el humus VERMICUC®.
El humus es un produto orgánico de excepcionales cualidades fertilizantes. Su elevado contenido en enzimas, flora bacteriana y oligoelementos aparece en forma estable, lo cual favorece una alimentación constante de los olivos (Olea europea) sin contrastes ni discontinuidades.
El humus VERMICUC® es un abono orgánico procedente de la digestión de la lombriz. Es el más eficaz de los abonos. Mejora las características de las flores y los frutos de los olivos, es 100% biológico y no provoca en ningún caso problemas de quemaduras, ni siquiera en caso de sobredosificación.
Los olivos resisten el frío hasta unos 10 grados bajo cero. En caso de helada, rebrotan de chupones, y cuando les falta agua pierden sus frutos y hojas, pero dificílmente mueren.
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