La lombricultura en la historia
En el antiguo Egipto, los faraones castigaban a todos los que dañaban a las lombrices que producían humus.
Aristóteles describía las lombrices como los “intestinos” de la tierra. No existirían alimentos agrícolas ni agricultura sostenible si las lombrices no hubieran removido el suelo miles de años antes de que se inventara el arado.
Charles Darwin escribió
su último libro La formación
de la tierra vegetal por la acción de las
lombrices en 1881. En esta obra afirmava
que cada año pasan por los intestinos de
las lombrices 7 toneladas de tierra seca por hectárea.
Sus excrementos aportan potasio a la superficie,
fosfato al subsuelo y añaden a la tierra
productos nitrogenados de su metabolismo.
En los años 80 se empezó a comercializar en España humus mezclado con heces deshidratadas. Esta forma fraudulenta de humus quemava las plantas, y en consecuencia frenó su uso.
¿Qué es la LOMBRICULTURA?
La LOMBRICULTURA es la cría intensiva
de lombrices seleccionadas,
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capaces de transformar, a través de su proceso
digestivo, enormes cantidades de residuos orgánicos
en un humus de calidad óptima y de gran valor
ecológico.
La lombriz está clasificada com un anélido
terrestre de la clase de los oligoquetos (sin apéndices).
Vive en terrenos húmedos y rehuye la luz.
De entre todas las lombrices, la que más rendimiento
proporciona para el uso que nos ocupa es la conocida
lombriz roja de California (Eisenia foetida),
fruto de los estudios y de la selección llevada
a cabo por Shefield Oliver y Hug Carter. Gracias a ello
disponemos de una lombriz doméstica de alta rentabilidad.
Esta lombriz roja puede llegar a vivir 16 años y se reproduce cada 7 días. Consume diariamente alimentos de un peso equivalente al de su propio cuerpo, que es de 0,8 gramos (adultos). Está acostumbrada a vivir en cautividad y resiste favorablemente las oscilaciones de temperatura de 0ºC a 40ºC.
La lombricultura permite resolver de manera racional y económica el preocupante problema de la eliminación de residuos orgánicos y de los lodos de las estaciones depuradoras. Por otra parte, contribuye a la restitución del equilibrio ecológico en la relación Hombre-Naturaleza.
En las últimas décadas, las tierras han sido explotadas de manera intensiva, lo cual ha comportado un uso indiscriminado y desmesurado de fertilizantes químicos que está provocando la esterilización de los terrenos agrícolas a corto plazo. En cambio el vermicompost que produce la lombriz puede no sólo aportar los minerales necesarios para la planta, sino también estimular y enriquecer toda la flora microbiana activa que contribuye a restablecer la fertilidad natural del suelo.
El vermicompost es el mejor fertilizante orgánico que existe. Tiene un color oscuro y es muy rico en fosfatos, nitratos y potasio. También contienen grandes cantidades de vitaminas y fitorreguladores naturales, lo cual permite prescindir de cualquier otro tipo de abono o preparado de nutrientes para el suelo. El vermicompost o humus resulta indispensable para los floricultores, horticultores, agricultores y fruticultores.
El humus VERMICUC® es un vermicompost que proviene 100% de la digestión de lombrices que han consumido materia orgánica con una elevada proporción de excrementos de conejo, que son los que confieren una mayor rendibilidad al humus. |